Un día de la semana pasada, al mediodía, recibimos una llama
Un día de la semana pasada, al mediodía, recibimos una llamada de urgencia de una familia en el Carrer de Jaime Maria Buch, aquí en Alicante. Nos contaban que el agua no se iba por ningún sitio y que el nivel del inodoro no dejaba de subir, empezando a desbordarse. La verdad es que son situaciones bastante agobiantes, sobre todo cuando pasa de repente y no sabes muy bien qué hacer.
Llegamos enseguida y la escena era la típica: agua estancada y un olor que ya se hacía notar bastante. Nos pusimos manos a la obra con una inspección de tuberías con cámara para ver exactamente dónde estaba el problema. A veces, la causa es algo que se ha colado por el desagüe sin querer, o la acumulación de jabón y pelo. Esta vez, la cámara nos mostró una obstrucción importante en la bajante, justo en un codo, que impedía el flujo normal del agua. Era como un tapón sólido que llevaba tiempo formándose.
Con el equipo adecuado, hicimos un desatasco de bajantes comunitarias. Usamos una máquina de presión controlada para ir deshaciendo el atasco sin dañar las tuberías, que es lo más importante en estos casos. Poco a poco, el agua empezó a moverse de nuevo y el problema quedó resuelto. La familia respiró tranquila, y nosotros también.
Ver cómo recuperan la normalidad en casa es la mejor recompensa. Si alguna vez te encuentras en una situación parecida, no dudes en pedir ayuda.